Actividad Histórica del volcán Sabancaya

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La descripción de la actividad histórica está basada en recopilación de crónicas, como aquellas de Zamácola y Jáuregui (1789), Travada y Córdova (1752), así como de catálogos del Global Volcanism Program (GVP del Smithsonian National Museum of Natural History).

En base a los reportes analizados, se tienen reportes de 3 erupciones en época histórica del volcán Sabancaya, los que han ocurrido los años 1750 d.C., 1784 d.C., y la última entre 1986 y 1998. Actualmente presenta ocasionalmente una leve actividad fumarólica.

Actividad eruptiva de 1750

En las crónicas de Travada y Cordoba (1752) se encuentran relatos de actividad eruptiva en la zona del complejo volcánico Ampato-Sabancaya, textualmente se dice que “El volcán de Ambato, como han corrompidos los españoles, está en la provincia de Collaguas a veinte y tantas leguas al occidente de la ciudad de Arequipa. Su altura será de tres cuartos de legua, con falda muy dilatada que transitando yo por su faldas hice mansión muy cerca y sentí aquella noche ruido que seria de peñas que escaladas del fuego que arde incesantemente bajan despeñadas de la altura en busca de su centro, allí, el volcán está perennemente ardiendo de día y de noche y que no hay noticia de haber hecho estragos en tiempos inmemoriables”. Según el catálogo del GVP se habría tratado de una erupción explosiva leve, sin embargo la descripción no permite diferenciar claramente si se trató de una erupción explosiva o efusiva.

Si bien se hace referencia al volcán “Ambato”, que en quechua significa “Sapo”, lo más probable es que se haya tratado de la erupción del volcán Sabancaya.

Actividad eruptiva de 1784

En el relato de Zamácola y Jáuregui (1804) se menciona lo que podría interpretarse como actividad eruptiva en el área del complejo volcánico Ampato-Sabancaya durante el día 11 de julio de 1784. Textualmente se lee: “Día, 11.- a las 9 y 56 minutos se sintió un temblor de tierra, con bastante remezón pero que no causó ningún daño. Se tuvo noticia de que el pueblo de Lari, jurisdicción de Caylloma, hay un cerro o volcán llamado Ambato, el que a efectos de estos terremotos, el volcán humea y bosteza fuego”. Este evento es posterior al gran terremoto del 13 de mayo de ese mismo año, el cual destruyó la ciudad de Arequipa.

También en este caso hace referencia al volcán “Ambato”, pero debió tratarse del volcán Sabancaya. Según el catálogo de GVP, también se habría tratado de una erupción explosiva leve, que generó daños o destrucción de la tierra y propiedades.

Actividad eruptiva de 1987 a 1998

Durante el mes de noviembre de 1986 se reportó importante incremento de la actividad fumarólica en el volcán Sabancaya, así como la apertura del cráter del volcán (Thouret et al., 1994). Entre mayo de 1990 y diciembre de 1994, la actividad del Sabancaya fue de tipo vulcaniano, con un VEI de 2, que consistió en explosiones separadas por periodos de 15 a 60 minutos, luego del cual se formaban columnas eruptivas de 0.5 a 3 km de altura en promedio (Thouret et al., 1994). Durante las explosiones se expulsaron proyectiles balísticos y ceniza (Guillande et al., 1992; Thouret et al., 1994). El periodo de mayor actividad se registró entre el 28 de mayo y 5 de junio de 1990. En este periodo la columna eruptiva alcanzó entre 3 y 5 km de altura sobre el cráter, los proyectiles balísticos eyectados alcanzaron algunos cientos de metros a 1 km de altura sobre el cráter, se reportaron caídas de lapilli entre 3 y 5 km del cráter y las cenizas fueron dispersadas entre 20 y 30 km al este del volcán, cubriendo alrededor de 250 km2 (Thouret et al., 1994, figura 1). El material juvenil eyectado tuvo composición andesítica a dacítica, y se estima que alcanzó un volumen de 25 millones de m3.

Por otro lado, los reportes del GVP), dan cuenta de columnas eruptivas mayores, de entre 6 y 7 km de altura sobre el cráter, los días 5 y 7 de junio de 1990 (http://www.volcano.si.edu/world/volcano.cfm?vnum=1504-006&volpage=var). También el día 7 los medios de comunicación reportaron presencia de una pluma volcánica en Arequipa y Puno, así como caídas de ceniza a más de 20 km de distancia, que provocó destrucción de pastos y contaminación de ríos, especialmente el río Sihuas ubicado a más de 40 km al sur del volcán Sabancaya. En el mismo reporte del GVP, se informa de acumulación de depósitos de caída de ceniza de hasta 1 cm de espesor, en un radio de 20 km alrededor del volcán.

Después de 5 meses del periodo de mayor actividad eruptiva, registrada entre mayo y junio de 1990, se generaron lahares en varias quebradas aledañas al volcán Sabancaya. Según un reporte del GVP (http://www.volcano.si.edu/world/volcano.cfm?vnum=1504-006&volpage=var), durante un sobrevuelo realizado el 10 de noviembre de 1991, se observó ceniza depositada en el Hualca Hualca, el cual provocó el derretimiento de la nieve y glaciares con la consiguiente generación de varios lahares. En este mismo reporte se da cuenta de lahares en el flanco norte del Hualca Hualca, que fueron a dar al río Colca, entre noviembre y diciembre de 1990. Actualmente se pueden observar depósitos de lahar asociados a esta actividad en la quebrada Pinchollo, en el flanco norte del Hualca Hualca, aproximadamente a 14 km al norte del cráter del Sabancaya (figura 3). Este depósito posee cerca de 3 m de espesor, está conformado por una matriz de ceniza (70%), que engloba bloques de diámetro centimétrico a decimétrico (30%, figura 4).

Posteriores reportes del GVP también dan cuenta de emplazamiento de lahares de poco volumen los días 9 y 10 de mayo de 1995, en las quebradas ubicadas en los flancos del volcán Ampato. Los lahares se originaron debido a la fusión del hielo provocado por las caídas de ceniza. Durante esos días la pluma eruptiva fue dispersada en dirección suroeste, sur y este, cubriendo gran parte del volcán Ampato.

La actividad eruptiva fue decreciendo hasta 1996 donde las explosiones eran raras o poco frecuentes y de menor intensidad. Sin embargo hay consenso en diversas publicaciones de que la actividad eruptiva continuó hasta por lo menos 1998 (Gerbe y Thouret, 2004). Según el catálogo del GVP, durante este último periodo se produjeron explosiones freáticas.

La erupción generó efectos negativos en el medioambiente y los poblados ubicados cerca al volcán Sabancaya. Se reportaron muerte de ganado, destrucción de cultivos y desplazamiento de familias enteras hacia zonas más seguras. Todo ello generó problemas sociales y económicos que no fueron atendidos por el Estado.

Figura 1. Dispersión de los productos de la erupción del volcán Sabancaya, 1987-1998. Tomado de Juvigné, et al. (2008).

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